Campaña de correos LGTBIQ: Sello conmemorativo por el día del orgullo

La campaña de Correos: polémica y redes sociales

La campaña LGTBIQ+ de Correos: polémica, redes sociales y éxito

Por todos es conocido que Correos lanzó esta pasada semana una campaña de marketing con el objetivo de visibilizar al colectivo LGTBIQ+ bajo el nombre “No sólo amarillo”. En ella, la empresa cambiaba el tradicional amarillo corporativo por la bandera arcoíris en buzones, furgonetas y una de sus oficinas. Hasta aquí, todo parece transcurrir en la más tranquila y perfecta normalidad. Una iniciativa de identidad visual para apoyar u homenajear una causa, como han hecho otras tantas compañías durante la semana del orgullo año tras año.

Las cifras de la campaña

Según la información facilitada por la compañía y publicada en los medios, Correos no ha tirado precisamente la casa por la ventana: 12.500 euros de inversión repartidos en nueve buzones (a 165 euros la unidad), cinco furgonetas (1.270 euros vinilar cada vehículo) y vinilos para rediseñar la oficina de Correos del barrio madrileño de Chueca (2.500 euros).

La campaña se lanzó para apoyar la comercialización de una tirada de sellos conmemorativos por la “Semana del Orgullo”. Se trata de unos sellos con la bandera arcoíris como el que veis en la imagen con una mención especial al “Pasaje Begoña” de Torremolinos. Este emplazamiento fue nombrado lugar de Memoria Histórica LGTBIQ+ por la Junta de Andalucía, y es que se trata de una calle que, en plena represión contra este colectivo, suponía una pequeña parcela de libertad conocida internacionalmente y frecuentada por personalidades del mundo de la cultura. No obstante, tampoco estuvo exenta de la represión franquista. Como ejemplo, la famosa redada de 1971 que terminó con 300 detenidos y el cierre de los bares de ambiente de la zona.

Volviendo a las cifras de la campaña, la compañía recuperó ampliamente la inversión en los tres primeros días de venta de las estampas. Recaudó unos 16.000 euros entre los días 15 y 18 de junio, colocándose como la segunda tirada más exitosa tras la que homenajeaba a la saga Star Wars. Hasta aquí, todo sigue transcurriendo sin ningún tipo de sobresalto, ¿verdad?

Las redes sociales: la dinamita de la campaña

En las redes sociales se fraguan todo tipo de debates: deportivos, culturales, políticos, ideológicos… y esta campaña ha sido el centro de todas las miradas en las redes durante toda la semana.

Por un lado, encontramos reconocidos famosos que han apoyado a la empresa en su iniciativa y lo han compartido con sus seguidores: Dulceida, Sandra Barneda, Manuel Ordovás, Jesús Calleja o Anabel Alonso han dado su aprobación a la campaña que, por otro lado, sólo ha afectado al 0,06% de los buzones y al 0,03% de los vehículos de transporte y reparto.

En el lado opuesto, encontramos otras personalidades donde destacan conocidas figuras de la política nacional. Entre ellas aparece Santiago Abascal, que sentencia en su cuenta de Twitter: “No hay dinero para respiradores, ni para ERTEs. ¡Gobierno criminal!” o Ana Vázquez Blanco, diputada del PP, que acusó a Correos de pedir un préstamo para hacer frente a las nóminas durante el COVID-19, pero ahora sí lo había para pintar los coches. Otra figura de esta red social, Alvise Pérez, enumera gastos realizados por el Gobierno destinados a la visibilidad del colectivo LGTBIQ+, lo que a su juicio es un despilfarro en lugar de destinarlo a otros motivos más útiles. También se suma a esta lista el artista José Manuel Soto, que acusa a Correos de pintar toda su flota de vehículos y buzones.

Esta batalla intelectual y la fama de sus contendientes ha disparado la promoción de la campaña. Una promoción gratuita que unos han realizado de forma voluntaria para mostrar su apoyo y que otros han realizado de forma menos interesada cuando pretendían criticarla.

¿Hasta qué punto ha influido la conversación en redes sociales en las cifras de la campaña? Las ventas de paquetes de sellos y de packs promocionales se ha multiplicado por más de 30, alcanzando el medio millón de euros en beneficios para la empresa. Las cifras lo dejan claro: un 4.000% de rentabilidad, en parte gracias al ruido y la polémica generados por quienes buscaban denostarla.

Tweet de José Manuel Soto criticando la campaña de Correos pro LGTBIQ+

Conclusiones

La idea de la campaña la hizo parecer una más: adaptar la identidad visual de la empresa a un acontecimiento. Es algo habitual: empresas que colorean sus logotipos o conmemoran el evento en sus redes sociales. Nada nuevo.

La polémica generada en redes sociales y el análisis de esta conversación por parte de la compañía han conseguido la chispa que faltaba para que una campaña rentable se convirtiese en un “superventas” del que todo el mundo habla. El lanzamiento de la campaña en redes sociales, monitorizar las propias redes, la conversación en torno a la marca y ser parte del debate han resultado ser ingredientes gratuitos indispensables para el éxito en términos de marketing de la situación.

Aunque nada puede garantizar la viralidad de una campaña, no hay duda de que nos encontramos en el mejor momento para invertir en marketing digital. Por eso, desde Agencia Carabé, ponemos a tu disposición los mejores recursos en comunicación.

 

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